He aquí un descubrimiento teórico de primera importancia en torno a la naturaleza de la luz que, en el marco de la mecánica de los movimientos inerciales, está llamado a revolucionar la visión relativista, ya secular, de la física contemporánea.
El enunciado de tres nuevas leyes físicas, a las que da lugar este descubrimiento, se ilustra luminosamente con la solución de un problema astronómico viejo de más de treinta años, la famosa Anomalía de Pioneer, que la teoría de Einstein no puede resolver. |